Reserva Nacional de Paracas

Categorías: Perú, Viajes

Jul 12, 2017

Circuito turístico yacimiento fósil
En la Reserva Nacional de Paracas se cuentan más de 100 lugares arqueològicos y allí se encontró el primer instrumento musical de Perú

Reserva Natural de Paracas e Islas Ballestas en una mañana

La Reserva Nacional de Paracas de Perú es una maravilla en cuanto a paisajes, inmensidades y posibilidades turísticas. De hecho, es una excursión ineludible si viajamos a la región de Ica. Todas las agencias de Paracas establecidas en este pequeño poblado pesquero, ahora reconvertido en turístico, ofrecen este tour y es uno de los reclamos naturales más interesantes para los que aman el mar en su estado puro y el desierto en todo su esplendor. Las inmensidades son de postal y, como está muy protegido y acotado por las autoridades desde que se declarara Reserva Natural en 1975, la llegada de más de 100.000 turistas por año aún no ha maltrecho los encantos de un lugar que hace miles de años fue todo un mar.

Si, como nosotras, sólo tienes un día para ver los atractivos de Paracas, te aconsejamos que visites primero Isla Ballestas y después la Reserva Nacional. Las lanchas sólo salen por las mañanas y el tour a la reserva puede cogerse después, ya que la excursión a la isla sólo dura 90 minutos y os dará tiempo de sobra.

 

¿Cuándo ir?

La península de Paracas está ubicada en una de las zonas más húmedas de Perú y el mar que la rodea es frío, aunque muy rico en plancton que nutre a peces, crustáceos y moluscos. Allí descansan y se alimentan numerosas especies migratorias, como los pelícanos.

Por lo que respecta al clima, es propio del desierto subtropical. Nosotras fuimos la segunda quincena de junio y podías ir perfectamente con manga corta, aunque aconsejamos manga larga fina para evitar los rayos del sol, que son muy traicioneros. En general, la estancia es agradable en esta época del año, pero el guía nos dijo que cuando el sol aprieta en verano (de diciembre a marzo), la insolación es importante y se llega a los 35 grados. Por lo que respecta al viento, tiene una velocidad promedio de 15 kilómetros por hora, aunque se han registrado rachas de 32 kilómetros por hora.

 

¿Cómo llegar en bus desde Lima a Paracas?

Para ir a Paracas necesitábamos transporte desde Lima, ya que se encuentra a unas 4 horas de la capital, y Go2Peru.com cubrió nuestras necesidades sobradamente y sin incidencias con la compañía Cruz del Sur. Sinceramente, es más cara que las demás, pero vale la pena si te tienes que pasar toda la noche de viaje y necesitas descansar para llegar con energía a tu destino.

El bus en @cdsperu de Lima a Paracas nos costó 68 soles y fuimos durmiendo todo el viaje Clic para tuitear

En nuestro caso, salimos a las 3:45 a.m. desde la estación Javier Prado Este, situada en la urbanización El Palomar de Lima, y el pasaje costó 68 soles, poco más de 18 euros. El bus, en primera clase, ofrece asientos reclinables de piel, reposa piernas, monitor de TV individual y mucha tranquilidad (te graban en vídeo antes de subir al bus o cuando estás arriba por si hay cualquier incidencia), además de una bandeja para recibir el desayuno que nos ofrecieron compuesto de bollo y queso fresco untado con semillas de sésamo, un té y un dulce muy parecido al sobao español.

Como teníamos los días contados para disfrutar de Perú, decidimos viajar por la noche, llegando a Paracas a primera hora de la mañana, disfrutando de la excursión a Isla Ballestas y acabando la jornada en el Parque Nacional de Paracas antes de comer. Sí, se puede hacer todo la misma mañana si te presentas en el muelle El Chaco a primera hora, sólo es cuestión de organización.

 

¿Qué agencia escoger?

Existen muchas posibilidades de contratación, pero os aconsejo ir a lo seguro y no lidiar entre agencias para ver quién ofrece el mejor precio y calidad una vez llegados allí. Al final, después de tanto regateo en persona, una no sabe si ha conseguido buen precio o la han timado de todos modos. A través de la central de reservas Go2Peru.com podemos contratar numerosos tours por todo el país, así como comprar billetes de autobuses, tren o avión, y reservar hoteles. Es una buena opción, porque son formales y la comunicación es excelente. De hecho, nosotras tuvimos un pequeño problema, porque no encontrábamos la agencia contratada después de pasear por todo el pueblo, y nos atendieron por teléfono a las 8 de la mañana dando solución inmediata.

Llegamos a Paracas antes esa hora y fuimos caminando hasta el pueblo, lo cual no te lleva más de 10 minutos (si prefieres ir en taxi, los hay en la puerta esperando para ofrecer sus servicios por un par de soles).

Decenas de operadores ofrecen sus excursiones y los comerciales te salen al paso a cada momento desde que bajas del autobús, pero nosotras nos afanamos en buscar nuestra agencia sin éxito, ya que Go2Peru.com nos comunicó que se llamaba Latin America Secrets y nadie la conoce por ese nombre. Llamamos y nuestro contacto en Go2Peru nos soluciona el problema inmediatamente por teléfono poniéndose en contacto con la agencia.

 

Islas Ballestas

Minutos después contratamos in situ la visita a las Islas Ballestas con una de las múltiples agencias de la zona. Como llegábamos tarde, no comparamos muchos precios, pero creo que todos están más o menos igual. La cuestión es que pagas 35 soles por el tour a la agencia (9,43 euros al cambio), 5 soles por la tasa de uso del muelle (1,35 euros) y 10 soles como impuesto para el mantenimiento de la isla (2,70 euros). Estos dos últimos pagos son fijos y obligatorios, y se realizan en una oficina del Gobierno que hay a pocos metros del muelle El Chaco, desde donde salen las lanchas, lo encontraréis fácilmente. Los 35 soles los pagamos a pie de calle al mismo comercial que nos convenció (no os extrañéis, que es normal y habitual en un país como Perú).

Ver las Islas Ballestas en la Reserva Nacional de Paracas de #Perú te costará 50 soles Clic para tuitear

Es aconsejable llevar una chaqueta, protector solar y gafas de sol. Aunque haga calor, el viento sobre las lanchas es fresco y siempre viene bien protegerse.

A los pocos minutos de salir contemplamos el famoso ‘Candelabro‘ desde la lancha, cuyo patrón se para para que podamos hacer las fotografías pertinentes. Mientras, el guía cuenta la historia y el simbolismo de uno de los dibujos más famosos de Perú junto con las líneas de Nazca. Leyendas aparte, parece ser que se trataba de una señal para los antiguos navegantes. La falta de erosión en la zona ha propiciado que permanezca prácticamente intacto hasta nuestros días.

Candelabro de la Reserva Nacional de Paracas
‘Candelabro’, dibujo que orientaba a los marineros en tiempos pasados

Seguimos la ruta hasta la isla donde viven miles de aves y los famosos leones marinos, que nos reciben sin demasiados aspavientos acostumbrados como están a la curiosidad de los turistas. Allí también se aprecian algunos ejemplares de pingüinos, algo más esquivos que los leones.

Islas Ballestas de la Reserva Nacional de Paracas
Las Islas Ballestas sólo están habitadas por animales, el más llamativo, el león marino
Leones marinos en Islas Ballestas, Reserva Nacional de Paracas
Los leones marinos están acostumbrados a los turistas, así que no nos hacen mucho caso

Sin embargo, lo que realmente llama nuestra atención es la infinidad de aves que han escogido las islas para montar su campamento (unos cuatro millones de aves migratorias).

 

Cómo vivir de la mierda

Tanto es así que cada diez años, cuando la isla está cubierta por dos metros de espesor de guano, el Gobierno recoge las heces y las vende a precio de oro como abono (se acumulan hasta 20 toneladas por año). La tarea se hace manualmente y no desde hace poco. De hecho, se conoce su aprovechamiento desde 1845 y, de hecho, las islas estuvieron en el punto de mira de Inglaterra y Estados Unidos, que querían hacerse con el pastel.

Para evitar problemas, unos cuantos hombres viven allí de forma permanente vigilando los culitos de las aves y sus deposiciones, no vaya a ser que alguien quiera robarles sus cacas.

De vuelta a la costa, los delfines nos dieron una gata sorpresa, así que pudimos grabarlos tranquilamente en su paseo matutino a pocos metros de la costa, todo un placer para los amantes de la vida salvaje como nosotras.

 

Reserva Nacional de Paracas

Llegadas a la oficina de Las Adventure, que era como realmente se llamaba Latin América Secrets, somos recibidas por su subgerente, Joel Jara que, muy amablemente, accede a concedernos una entrevista muy interesante para documentarnos sobre el tour, qué podemos comer en Paracas y cuál ha sido la transformación de este pueblo pesquero que ha visto en el turismo su principal fuente de ingresos en la actualidad.

Entrada a la Reserva Nacional de Paracas
Cartel en la entrada a la Reserva Nacional de Paracas

Tour en buggie o cuadrimoto por la Reserva Nacional de Paracas

Se cuentan por decenas las agencias que ofrecen la excursión a la Reserva Nacional de Paracas, pero Go2Peru.com nos ofrece esta por la confianza y el buen hacer de su staff (en Perú llaman staff a lo que nosotros llamamos el personal). Joel nos explica el tour, en el que puedes elegir conducir un buggie para dos personas o un quad individual y, seguidamente, emprendemos la marcha con uno de sus guías, un hombre checo que, curiosamente, trabajó hace años en Valencia en la recolección de naranjas y que incluso chapurrea alguna que otra fase típica de nuestra tierra.

Elegimos el buggie para que una de nosotras pueda conducir y la otra grabar. Resulta casi imposible tomar un buen plano de vídeo con este medio de transporte, ya que el firme es irregular y la estabilidad de la cámara poca pero, si habéis visto el resultado en nuestro videoreportaje, comprobaréis que mola mucho subirse a uno de estos buggies para pisar a fondo el pedal (no os asustéis, que las marchas son automáticas y la velocidad crucero es similar a la de un ciclomotor). Aún así, el viento en la cara, la melena al viento y la falta de ventanillas y puertas te ayudan a sentirte como Telma y Louise a la caza de aventuras.

Buggie en una las playas de la Reserva Nacional de Paracas
Los buggies permiten a dos viajeros disfrutar del tour por la Reserva Nacional de Paracas

 

Nuestro guía va delante con un ciclomotor, porque los vehículos a motor no pueden salirse de un recorrido previamente aprobado por las autoridades, y nosotras le seguimos detrás llegando hasta la puerta de acceso a la Reserva Natural, donde queda registrada cada entrada con el nombre y número de pasaporte de cada uno, así como su profesión, y donde se paga una tasa de 10 soles (2,71 euros) si se va por libre. Muchos lo hacen en bicicleta, lo cual es recomendable si se tiene tiempo, protección solar y mucha agua, ya que las distancias son largas. Otros visitan el lugar en autobús combinando esta visita con algún otro tour. Sin duda, lo más divertido es el buggie, así que elegimos bien.

El recorrido dura unas dos horas y el guía ofrece pocas explicaciones. Más bien nos dejamos llevar por lo impresionante de las playas, las vistas y la historia de este paraje que cuenta con una superficie de 3.350 kilómetros cuadrados.

 

Lugares que no puedes perderte

La Reserva Nacional de Paracas es un lugar muy extenso, así que en dos horas tan sólo puedes visitar lo más estacado. Si tienes tiempo, aconsejamos quedarte unos días y disfrutar de playas y rincones inolvidables, aunque eso es difícil si hay sólo dos semanas de vacaciones y quieres ver todo lo que puedas de Perú.

Playa Reserva Nacional de Paracas
Las vistas desde cualquier lugar de la Reserva Nacional de Paracas son impresionantes

La Catedral’ es lo más visitado por ser una importante formación rocosa causada por la erosión del mar y el viento durante siglos. Su forma cóncava, que nos recuerda a las cúpulas de las catedrales, le dan nombre y está considerada Patrimonio de la Humanidad. Lamentablemente, el terremoto de 2007 desplomó su estructura y ahora sólo pueden apreciarse los restos. Afortunadamente, siempre fue una de las imágenes más representativas de Perú y podemos encontrar fácilmente fotografías de hace una década en las que se aprecia en todo su esplendor.

'La catedral' símbolo de la Reserva Natural de Paracas
‘La catedral’ es resultado de la erosión del mar y del viento durante miles de años

Otro de los lugares destacados es la ‘Playa Roja‘ que, como su nombre indica, es un auténtico contraste de colores gracias a su origen volcánico. Esta coloración rojiza se debe a su proximidad a un macizo de roca ígnea llamada ‘Granodiorita rosada’ que contiene magma solidificado en su interior. Al impactar las olas el agua arrastra fragmentos de estas rocas que van acumulándose en la orilla, lo cual contrasta con el amarillo del resto del desierto que encontramos a nuestro alrededor Aquí hacer fotos es imprescindible.

PLaya Roja en la Reserva Nacional de Paracas
La ‘Playa Roja’ es de orígen volcánico, de ahí su color

Otras playas que puedes visitar son de la Lagunillas, Punta de Santa María o Yumaque, aunque no podemos opinar de ellas porque no nos dimos el gusto de bañarnos. Tampoco visitamos el museo, así que os animamos a ello y nos lo contáis en vuestros comentarios.

Playa en la Reserva Nacional de Paracas
Una de las numerosas playas de la Reserva Nacional de Paracas

 

¿Dónde comer en Paracas?

A nuestro regreso al pueblo de Paracas decidimos preguntar por un buen sitio para comer pescado aprovechando que nos encontramos en una población de tradición pesquera y nos recomiendan el restaurante ‘Bahia’, junto al mar. El menú muy bueno y el precio también. Por 40 soles hemos comido las dos (10,93 euros al cambio) con vistas al mar, en el paseo marítimo (aquí os dejamos algunas fotos de nuestra comida).

Después de un par de caminatas por las tiendas de souvenirs (un sombrero nos costó 15 soles -4 euros- y un imán de nevera 3 -0,80 euros-), nos sentamos en ‘Restobar’ a tomar café, aunque no os lo recomendamos por los altos precios (un café nos costó 6 soles -1,62 euros al cambio- y un capuccino 10 soles -2,70 euros al cambio-). Paracas es un lugar muy turístico, frecuentado por europeos y norteamericanos, así que los precios “se adaptan” a los clientes.

Hacemos tiempo y salimos de nuevo en bus, esta vez a Ica, donde dormiremos antes de aventurarnos por el Cañón de los Perdidos. El precio del pasaje de Paracas a Ica en Cruz del Sur es más caro que la media pero no importa, porque la comodidad y la seguridad lo valen.

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